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Una finca autorizada antes de la dana se construye junto al cauce del barranco entre Albal y Catarroja
Una nueva finca residencial situada junto al barranco de la Font de la Rambleta, entre Albal y Catarroja, ha vuelto a poner el foco sobre las construcciones en zonas con riesgo de inundación tras la dana del 29 de octubre de 2024. El edificio, ubicado en el Camí Real, en el tramo de Albal denominado avenida Padre Carlos Ferris, cuenta con licencia municipal concedida antes de la riada y las obras comenzaron también antes del episodio de lluvias. Cuando se produjo la inundación, los cimientos y buena parte de la estructura ya estaban ejecutados.
El inmueble se encuentra prácticamente terminado y todas las viviendas han sido vendidas. Sus plantas, incluidos los bajos, tienen ventanas orientadas directamente hacia el cauce del barranco, una zona que sufrió los efectos de la riada de 2024 y donde se localizaron víctimas arrastradas por la corriente. Los vecinos del entorno también han padecido históricamente problemas relacionados con el desbordamiento de colectores procedentes de Albal.
El Ayuntamiento explica que no puede revocar las licencias concedidas antes de la entrada en vigor de las nuevas restricciones. Tras la dana, el consistorio decidió paralizar los permisos de obra que todavía dependían del Plan General de Ordenación Urbana y revisar con mayor detalle las nuevas licencias.
Las normas urbanísticas aplicables actualmente a las zonas inundables son más restrictivas. Entre otras medidas, limitan la construcción de nuevos sótanos y garajes subterráneos y establecen que las viviendas deben situarse al menos un metro por encima de la cota prevista para determinadas avenidas de referencia. También se restringe la transformación de suelo rústico de alto riesgo en suelo urbanizable.
El municipio estudia además cómo adaptar otro proyecto de 240 viviendas situado en una zona considerada inundable por el Patricova, con alternativas como trasladar los aparcamientos a plantas superiores. Cualquier modificación deberá ser aprobada por el pleno municipal y contar posteriormente con autorización de la conselleria.